La asociatividad es clave para poder generar una mejor rentabilidad económica de los productores de hortalizas

“Gracias a Fraunhofer Chile Research y Fedefruta F.G., pequeños agricultores de las comunas de San Vicente de Tagua – Tagua y Quinta de Tilcoco recibieron transferencia tecnológica a través del proyecto FIC O’Higgins, tecnologías innovadoras para hortalizas”

 

La asociatividad es trascendental para los pequeños agricultores, este proyecto FIC “Tecnologías innovadoras para hortalizas” del Gobierno Regional de O’Higgins, ejecutado por Fraunhofer Chile Research con colaboración de Fedefruta F.G., entregó información relevante y actualizada de instrumentos del estado que fomentan la asociatividad como el programa PROFO (proyectos asociativos de fomento) de CORFO y el programa SERCOTEC Juntos. Estos programas fomentan la comercialización asociativa entre los productores y permite accede a las innovaciones en tecnologías de postcosecha en hortalizas disponibles en Chile y en el extranjero los que permitirán a los productores de hortalizas de la región de O’Higgins llegar a nuevos mercados y entregar nuevos productos como los prefieren y exigen los consumidores de hoy.

 

Los cultivos de maíz choclero, sandía y zapallo suman 4.249 hectáreas a nivel regional lo que representa un 40% de la superficie de hortalizas regionales. Se realizaron tres entrevistas a productores que participaron de las actividades del proyecto FIC y la importancia que ellos atribuyen a la asociatividad empresarial son las siguientes:

 

  • Para la productora de maíz choclero Nancy Donoso Pavez del Prodesal de San Vicente de Tagua – Tagua comentó que “hace más de cinco años que me dedico a la producción de maíz choclero y solamente comercializo a través de un comerciante minorista en el mismo predio. Si estuviera asociada como otros productores podría tener un mejor precio de venta por un mayor volumen y podría acceder a otros nuevos mercados”.

 

  • Para la productora de sandía Olga Núñez Silva del Prodesal de San Vicente de Tagua – Tagua comentó que “sigo comercializando en forma independiente mis sandías, vendo el 70% de mi producción en la feria de San Vicente y el otro 30% las vendo en el mismo predio a comerciantes minoristas. Al estar asociada con otros productores de sandía podría mejorar mis márgenes de comercialización y podría tener asesorías técnicas comunitarias que aumenten mi productividad”.

 

  • Para el productor de zapallo Hernán Horta Castro del Prodesal de Quinta de Tilcoco comentó que “tenemos un buen nivel de productividad, sin problemas de postcosecha en los zapallos, pero el cuello de botella es la comercialización. Vendo en el mercado mayorista de Lo Valledor en Santiago, pero si estuviera asociado con otros productores locales podría mejorar mi rentabilidad y podría comercializar otros productos derivados del zapallo con mayor valor agregado, por ejemplo, el zapallo trozado envasado”.

 

Se espera que estos pequeños agricultores puedan acceder a nuevas tecnologías de postcosecha, a través de asociatividad, lo que les facilitaría la adquisición y el beneficio se multiplicaría.

 

La oferta en productos agrícolas cada vez exige nuevos cambios, por eso la importancia de capacitar y exponer sobre la demanda actual por parte de los consumidores, como, por ejemplo, productos más elaborados, innovadores, saludables y de rápida preparación.

 

El objetivo de los talleres de Fraunhofer Chile Research fueron desarrollar la ruta más adecuada de adopción de tecnologías innovadoras de postcosecha para los cultivos hortícolas de la Región de O´Higgins, para dar respuesta a la demanda de los mercados nacionales e internacionales en esta materia, lograr emprendimientos económicos y de articulación con diferentes instituciones que permitan el desarrollo económico, social y medioambiental a los pequeños agricultores.

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